

Un salón de belleza a la egipcia
Escala a la orilla del Nilo

Collar de peces, oro, 49 cm
Si fueras una egipcia rica, cuidarías mucho tu aspecto, utilizarías ungüentos para el cuerpo y el pelo y llevarías maquillaje y joyas. Y, si fueras un egipcio rico, ¡exactamente igual! El maquillaje no solo les servía para estar guapos o guapas, también protegía del sol, mientras que la pintura de ojos a base de kohl servía para prevenir enfermedades. Numerosas representaciones atestiguan la importancia de los adornos tanto para los hombres como las mujeres del antiguo Egipto. Así, las pelucas, a veces monumentales, desempeñaban un papel muy importante en el atuendo. En las tumbas se han encontrado peines, navajas, agujas para el pelo, tarros para mezclar los pigmentos minerales utilizados en el maquillaje y, claro está, no podían faltar espejos para comprobar el resultado final. También llevaban joyas muy refinadas: collares, pulseras, pendientes... Y amuletos, pequeños objetos mágicos que se llevaban encima para curar una enfermedad o proteger contra la mala suerte.
Joyas cargadas de simbolismo
Las joyas de los egipcios no eran simples adornos: sus materiales preciosos, como oro, plata o lapislázuli, indicaban el rango social. Además, con frecuencia estaban cargadas de símbolos vinculados a los animales sagrados o a los dioses. En este collar, el loto que se abre al amanecer recuerda el renacimiento solar y la reaparición de la luz, lo mismo que el pez, una tilapia, que tiene la particularidad de hacer eclosionar los huevos de sus criaturas dentro de la boca: ¡una forma espectacular de dar a luz!