El Nilo, fuente de vida

Escala a la orilla del Nilo

Maqueta de barco

Si fueras egipcio, no solo adorarías a tus distintas divinidades, sino que también sentirías devoción por el Nilo, ya que te daría la vida. Al mirar los mapas antiguos, queda claro que todo el mundo quería vivir cerca del gran río, en las ciudades levantadas junto a su orilla. Gracias a la crecida anual, que fertilizaba los campos con su cieno, el Nilo, que cruzaba todo el país de Norte a Sur, era una fuente vital para los egipcios. Desde siempre, los barcos habían formado parte de la existencia cotidiana del pueblo egipcio: los había hechos de papiro, para salir a pescar y cazar, pero también de madera, más grandes y sólidos, para transportar mercancías y viajar. Muchos desplazamientos, tanto de personas como de mercancías, se hacían por el río, mientras que las carreteras eran poco habituales y de mala calidad y no había puentes que unieran las dos orillas.

Un río omnipresente

El Nilo era gran una fuente de inspiración para artistas y artesanos. Lo encontramos por todas partes (tumbas, objetos, joyas…), ya sea dibujado, pintado o grabado. Estas representaciones nos permiten conocer mejor la vida del río, más allá de la pesca, y ver todo lo que se movía por sus aguas, donde además de peces también observamos criaturas más impresionantes...